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abr 2015

Laponia. De Bodo a Mo i Rana en esquís y packraft.

En la Primavera del 2015 volví a juntarme con José para viajar por Laponia. Hacía ya mucho tiempo que queríamos recorrer la masa de hielo más grande de Noruega continental por encima del círculo polar ártico: el glaciar Svartisen.

EL planteamiento de la travesía fue cambiando con el paso del tiempo y lo que en un principio iba a ser un cruce corto con esquís al final se convirtió en un autentico viaje por el variado paisaje noruego: mar, fiordos, taiga, glaciares y un río; un viaje que requeriría de toda nuestra imaginación para poder hacerlo sin contar con ayuda del exterior.

Al final el plan se definió de la siguiente manera: navegaríamos durante unos días por los diferente fiordos que, en dirección Sur, salen de Bodo hasta las cercanías del glaciar. En esta fase tendríamos que atravesar el famoso Salstraumen, la corriente marina más fuerte del mundo que, lógicamente, portearíamos para evitar problemas. Cerca del glaciar nos calzaríamos los esquís para ir ganando altura desde el nivel del mar y llegar, esquiando, hasta los mil metros donde se encuentra un lugar mítico en la cultura montañera noruega: Takeheimen, un refugio enclavado en un autentico nido de águilas sobre el glaciar Svartisen. Desde ahí cruzaríamos la masa de hielo en su totalidad arrastrando las embarcaciones a modo de pulkas o trineos de nieve. Y volveríamos a la civilización remando el río Blokkadal efectuando lo que probablemente sea uno de sus primeros descensos hasta el lugar donde conecta con la carretera y donde esperaríamos que alguien nos llevase a una ciudad cercana.

En total fueron alrededor de doscientos kilómetros de agua, nieve y hielo. Un viaje por Noruega y por la variedad de todos sus paisajes, donde todo salió según lo planeado y logramos dibujar en el mapa una bella línea a través de mares, ríos y montañas.





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